sábado, 2 de junio de 2012

Constructivismo como Estilo Formativo en la Educación Virtual



El constructivismo como estilo formativo dentro de la virtualidad apunta hacia una filosofía personal. Implica un cambio en la puesta práctica del ejercicio tutorial que puede ir mas allá de los contextos formales de aprendizaje para convertirse también en una forma o estilo de vida que puede ser evidenciado en todos los aspectos de actuación de la persona y su práctica docente ordinaria. Una visión compartida integral del hecho educativo que se expande a otros contextos de actuación y que implica una manera tal de concebir las situaciones, de vivirlas que se extrapolan de manera armónica a los ambientes de aprendizaje formal y no formal. Estilos de vida o filosofía personales que inundan, contagian y comprometen a la acción formadora.
Este estilo sugiere una forma de interacción entre personas diferentes, en la cual se hace honor al respeto y resalta las habilidades y contribuciones de cada individuo en la construcción de un consenso a través de la cooperación entre los integrantes involucrados en el proceso de aprendizaje, en contraste con las competencias individuales. Comprende, entonces un proceder que alude a la convivencia, con especial énfasis en la tolerancia puesto que ningún individuo puede pretender tener la mirada correcta, el saber inacabado, por cuanto el diálogo está por encima de la imposición y la exigencia, emergiendo pues, el respeto que exige las relaciones en sociedad. La argumentación, la reflexión crítica y la creación de acuerdos son estrategias alternativas en el objetivo final de buscar colectivamente la mejor solución, aunque esta no sea la verdadera.
El conocimiento es una construcción, y como tal refleja principalmente el tipo de contradicciones que los seres humanos enfrentan en el curso de su experiencia. Expresa orientaciones y posee por tanto, un significativo valor al estar en conexión con las distintas maneras de actuar de las personas y tiene poderosas implicaciones en la naturaleza de la experiencia social, debido a que determina formas de vivir y convivir, de relacionarse, de colaboración o rechazo, de aceptación o negación. El conocimiento, o el saber en cualquiera de sus formas, surgen como construcción colectiva pero expande más allá de sus creadores y comienza a ser parte del mundo.
En este último punto, la educación virtual enmarcada en una visión constructivista juega una papel preponderante por cuanto beneficia el logro de ambientes colaborativos al propiciar experiencias positivas de aprendizaje en sus estudiantes, dejarlos compartir sus descubrimientos, brindarse apoyo para resolver problemas y trabajar en proyectos conjuntos. La educación en la red permite desarrollar, extender y profundizar las habilidades interpersonales tanto de docentes, tutores, participantes y estudiantes penetrando las barreras culturales a medida que aprenden a comunicarse mediante las distintas formas que proponen las nuevas tecnologías.
La educación virtual busca potenciar y extender los intercambios comunicativos entre los participantes, estableciendo entre ellos auténticas redes y subredes de comunicación. En ella se plantean actividades y tareas cuyo abordaje y realización exigen los aportes de los participantes para ser culminadas con éxito, en donde la comunicación entre los miembros de un grupo es una condición necesaria, aunque no suficiente, para que puedan llevar a cabo un trabajo auténticamente cooperativo.
Los ambientes constructivistas y los entornos virtuales de aprendizaje proveen múltiples representaciones de la realidad, personifican la complejidad del mundo real, enfatizan la construcción del conocimiento en lugar de su reproducción, las tareas auténticas en contextos significativos, en lugar de la instrucción abstracta y descontextualizada. Permiten la reflexión de las experiencias, la construcción de conocimientos dependiendo del contexto y del contenido por medio del apoyo y la negociación social, no de la competencia. Una práctica educativa concebida desde este punto de vista está obligada a pensar en el proceso, los estímulos y los medios que pondrá al alcance de los estudiantes para que los conocimientos puedan ser incorporados e internalizados de manera constructiva y sean así significativos y duraderos.
El aprendizaje colaborativo, como postulado constructivista concibe a la educación como proceso de socio construcción que permite conocer las diferentes perspectivas para abordar un determinado problema, desarrollar tolerancia en torno a la diversidad y destreza para reelaborar una alternativa conjunta. Según Díaz Barriga (2003) se caracteriza por la igualdad que debe tener cada individuo en el proceso de aprendizaje y la mutualidad, entendida como la conexión, profundidad y bidireccionalidad que alcance la experiencia, siendo ésta una variable en función del nivel de competitividad existente, la distribución de responsabilidades, la planificación conjunta y el intercambio de roles.
De esta forma en el proceso de formarse como un docente o un tutor virtual bajo la óptica constructivista este debe convertirse también en un estudiante de su propia forma de llevar la práctica educativa, lo que implicaría, entonces una constante indagación y reflexión sobre su propia actuación y sobre su propia acción formadora haciéndose consciente de la importancia de estimular la participación activa y la motivación por el aprender en los estudiantes. Es un caminante dentro de su propio camino, un aprendiz permanente de su propio desempeño profesional es decir, una persona que de forma continua replantea su práctica, su visión del aprendizaje y busca formas innovadoras de abordarla y la reconstruye constantemente.
La idea es, dentro de la virtualidad poner al estudiante en control de su propio proceso de aprendizaje, dejarlo llevar su agenda y solucionar sus problemas permitirle que el aprendizaje pase a ser parte del trabajo o la tarea, y que tome lugar en cualquier momento y de cualquier forma. El constructivismo dentro de esta modalidad de aprendizaje está enfocado en el estudiante y lo coloca en el centro del proceso educativo, dándole el control sobre el contenido y el proceso.
Dos estrategias validas que podemos mencionar dentro del estilo formativo constructivista en la educación virtual serian el método de Proyectos y el Aprendizaje Basado en Problemas.
Un proyecto es una forma de planificación que implica la anticipación o la intención de actuar sobre algo, de desarrollar una perspectiva diferente y amplia sobre algún aspecto en particular, sobre un problema o algún área de interés y conlleva una visión prospectiva de las acciones necesarias que permitan hacer intervenciones intencionadas y dirigidas al objetivo en cuestión. Alude, por consiguiente a una variedad de actividades y tareas que interaccionan entre sí para producir los cambios deseados. Como estrategia de enseñanza el método de proyectos comprende, como en todo proyecto cuatro fases fundamentales: Propósito, plan de acción, ejecución y evaluación o valoración.
Desde el punto de vista del constructivismo la metodología por proyectos Involucra las instancias del aprender a conocer, ser, hacer y convivir por cuanto alude a una toma de decisiones, a la planificación, coordinación e investigación. Frecuentemente este método se apoya en problemas reales que permite a la persona o estudiante poner de manifiesto un conjunto de procesos cognitivos tendentes a resolver o plantear soluciones a la situación expuesta, es por consiguiente un enfoque experiencial que permite la expresión creativa de los estudiantes lo que trae indudablemente consecuencias positivas sobre los procesos motivacionales de los jóvenes y un mayor grado de involucramiento y compromiso con la tarea.
De manera similar el aprendizaje basado en problemas (ABP) como estrategia activa y experiencial para el aprendizaje, consiste en el planteamiento de una situación problemática, tomada de contextos reales y tiene como objetivo la construcción, el análisis y la solución a través de procesos de indagación y resolución. Partiendo de esta idea, implica por tanto, el empleo de ambientes reales o simulados para propiciar el proceso reflexivo y fomentar el pensamiento complejo generando de esta forma aprendizajes significativos y donde el estudiante tenga que integrar conocimientos adquiridos desde otras disciplinas, su propia experiencia en función a un aprendizaje colaborativo.
En conclusión ambas estrategias crean un entorno de aprendizaje en el que el docente o tutor incentiva a los estudiantes a pensar y a construir, los guían en los procesos de investigación llevándolos a una mayor profundidad en sus pensamientos y procesos comprensivos, enaltecen sus aportes, propician la participación y promueven la manifestación de habilidades complejas, es por tanto necesario durante el proceso, el uso de diversidad de estrategias aplicadas de manera oportuna y pertinente, con el empleo apropiado de diferentes recursos y herramientas de la red, además del seguimiento adecuado. La actuación del tutor como mediador en todas las instancias de la actividad constructiva propiciando la creación de ambientes estimulantes y participativos, en los que los individuos se sientan apoyados y en confianza para consolidar su propio estilo de aprendizaje.
El empleo conveniente de estas estrategias de aprendizaje activo con la implementación adecuada de algunos recursos tecnológico-didácticos como el correo electrónico, los grupos, las listas de distribución, los foros, los tableros electrónicos, los chats, las audioconferencias, videoconferencias, videollamadas, blogs, o cualquier otra aplicación que permita la comunicación en tiempo real o diferido, es decir todos aquellos recursos que puedan involucrarse en la acción formativa apoyadas en las nuevas tecnologías de la información y comunicación procurando con ello alcanzar un entorno flexible para la interacción del estudiante con la información y la participación en la acción educativa.


Referencias

Díaz Barriga, F. (2003). Cognición situada y estrategias para el aprendizaje significativo. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 5 (2). [Documento en línea]. Disponible: http://redie.ens.uabc.mx/vol5no2/contenido-arceo.html [Consulta: 2008, Febrero 15].

Mary Taboada y Jorge Bonilla: Virtu@l-e: entorno virtual de comunicación y aprendizaje colaborativo. . [Documento en línea] disponible en: http://medusa.unimet.edu.ve/programacion/actasCite2002/pdf/taboada.pdf

María Eugenia Calzadilla: Aprendizaje colaborativo y tecnología de la información y la comunicación. [Documento en línea] disponible en: http://www.rieoei.org/deloslectores/322Calzadilla.pdf Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Venezuela

Schön, D. (1998). El profesional reflexivo. Madrid. Paidos.
Ricardo López Pérez: Idea de constructivismo. [Documento en línea] disponible en: disponible en: http://www.periodismo.uchile.cl/cursos/psicologia/constructivismo.pdf

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