El
constructivismo como estilo formativo dentro de la virtualidad apunta
hacia una filosofía personal. Implica un cambio en la puesta
práctica del ejercicio tutorial que puede ir mas allá de los
contextos formales de aprendizaje para convertirse también en una
forma o estilo de vida que puede ser evidenciado en todos los
aspectos de actuación de la persona y su práctica docente
ordinaria. Una visión compartida integral del hecho educativo que se
expande a otros contextos de actuación y que implica una manera tal
de concebir las situaciones, de vivirlas que se extrapolan de manera
armónica a los ambientes de aprendizaje formal y no formal. Estilos
de vida o filosofía personales que inundan, contagian y
comprometen a la acción formadora.
Este
estilo sugiere una forma de interacción entre personas diferentes,
en la cual se hace honor al respeto y resalta las habilidades y
contribuciones de cada individuo en la construcción de un
consenso a través de la cooperación entre los integrantes
involucrados en el proceso de aprendizaje, en contraste con las
competencias individuales. Comprende, entonces un proceder que alude
a la convivencia, con especial énfasis en la tolerancia puesto que
ningún individuo puede pretender tener la mirada correcta, el saber
inacabado, por cuanto el diálogo está por encima de la imposición
y la exigencia, emergiendo pues, el respeto que exige las relaciones
en sociedad. La argumentación, la reflexión crítica y la
creación de acuerdos son estrategias alternativas en el objetivo
final de buscar colectivamente la mejor solución, aunque esta no sea
la verdadera.
El
conocimiento es una construcción, y como tal refleja principalmente
el tipo de contradicciones que los seres humanos enfrentan en el
curso de su experiencia. Expresa orientaciones y posee por tanto, un
significativo valor al estar en conexión con las distintas maneras
de actuar de las personas y tiene poderosas implicaciones en la
naturaleza de la experiencia social, debido a que determina formas
de vivir y convivir, de relacionarse, de colaboración o rechazo, de
aceptación o negación. El conocimiento, o el saber en cualquiera
de sus formas, surgen como construcción colectiva pero expande más
allá de sus creadores y comienza a ser parte del mundo.
En
este último punto, la educación virtual enmarcada en una visión
constructivista juega una papel preponderante por cuanto beneficia el
logro de ambientes colaborativos al propiciar experiencias positivas
de aprendizaje en sus estudiantes, dejarlos compartir sus
descubrimientos, brindarse apoyo para resolver problemas y trabajar
en proyectos conjuntos. La educación en la red permite desarrollar,
extender y profundizar las habilidades interpersonales tanto de
docentes, tutores, participantes y estudiantes penetrando las
barreras culturales a medida que aprenden a comunicarse mediante las
distintas formas que proponen las nuevas tecnologías.
La
educación virtual busca potenciar y extender los intercambios
comunicativos entre los participantes, estableciendo entre ellos
auténticas redes y subredes de comunicación. En ella se plantean
actividades y tareas cuyo abordaje y realización exigen los aportes
de los participantes para ser culminadas con éxito, en donde la
comunicación entre los miembros de un grupo es una condición
necesaria, aunque no suficiente, para que puedan llevar a cabo un
trabajo auténticamente cooperativo.
Los
ambientes constructivistas y los entornos virtuales de aprendizaje
proveen múltiples representaciones de la realidad, personifican la
complejidad del mundo real, enfatizan la construcción del
conocimiento en lugar de su reproducción, las tareas auténticas en
contextos significativos, en lugar de la instrucción abstracta y
descontextualizada. Permiten la reflexión de las experiencias, la
construcción de conocimientos dependiendo del contexto y del
contenido por medio del apoyo y la negociación social, no de la
competencia. Una práctica educativa concebida desde este punto de
vista está obligada a pensar en el proceso, los estímulos y los
medios que pondrá al alcance de los estudiantes para que los
conocimientos puedan ser incorporados e internalizados de manera
constructiva y sean así significativos y duraderos.
El
aprendizaje colaborativo, como postulado constructivista concibe a
la educación como proceso de socio construcción que permite
conocer las diferentes perspectivas para abordar un determinado
problema, desarrollar tolerancia en torno a la diversidad y destreza
para reelaborar una alternativa conjunta. Según Díaz Barriga
(2003) se caracteriza por la igualdad que debe tener cada individuo
en el proceso de aprendizaje y la mutualidad, entendida como la
conexión, profundidad y bidireccionalidad que alcance la
experiencia, siendo ésta una variable en función del nivel de
competitividad existente, la distribución de responsabilidades, la
planificación conjunta y el intercambio de roles.
De
esta forma en el proceso de formarse como un docente o un tutor
virtual bajo la óptica constructivista este debe convertirse también
en un estudiante de su propia forma de llevar la práctica educativa,
lo que implicaría, entonces una constante indagación y reflexión
sobre su propia actuación y sobre su propia acción formadora
haciéndose consciente de la importancia de estimular la
participación activa y la motivación por el aprender en los
estudiantes. Es un caminante dentro de su propio camino, un aprendiz
permanente de su propio desempeño profesional es decir, una persona
que de forma continua replantea su práctica, su visión del
aprendizaje y busca formas innovadoras de abordarla y la reconstruye
constantemente.
La
idea es, dentro de la virtualidad poner al estudiante en control de
su propio proceso de aprendizaje, dejarlo llevar su agenda y
solucionar sus problemas permitirle que el aprendizaje pase a ser
parte del trabajo o la tarea, y que tome lugar en cualquier momento
y de cualquier forma. El constructivismo dentro de esta modalidad de
aprendizaje está enfocado en el estudiante y lo coloca en el centro
del proceso educativo, dándole el control sobre el contenido y el
proceso.
Dos
estrategias validas que podemos mencionar dentro del estilo formativo
constructivista en la educación virtual serian el método de
Proyectos y el Aprendizaje Basado en Problemas.
Un
proyecto es una forma de planificación que implica la anticipación
o la intención de actuar sobre algo, de desarrollar una perspectiva
diferente y amplia sobre algún aspecto en particular, sobre un
problema o algún área de interés y conlleva una visión
prospectiva de las acciones necesarias que permitan hacer
intervenciones intencionadas y dirigidas al objetivo en cuestión.
Alude, por consiguiente a una variedad de actividades y tareas que
interaccionan entre sí para producir los cambios deseados. Como
estrategia de enseñanza el método de proyectos comprende, como en
todo proyecto cuatro fases fundamentales: Propósito, plan de acción,
ejecución y evaluación o valoración.
Desde
el punto de vista del constructivismo la metodología por proyectos
Involucra las instancias del aprender a conocer, ser, hacer y
convivir por cuanto alude a una toma de decisiones, a la
planificación, coordinación e investigación. Frecuentemente este
método se apoya en problemas reales que permite a la persona o
estudiante poner de manifiesto un conjunto de procesos cognitivos
tendentes a resolver o plantear soluciones a la situación expuesta,
es por consiguiente un enfoque experiencial que permite la expresión
creativa de los estudiantes lo que trae indudablemente consecuencias
positivas sobre los procesos motivacionales de los jóvenes y un
mayor grado de involucramiento y compromiso con la tarea.
De
manera similar el aprendizaje basado en problemas (ABP) como
estrategia activa y experiencial para el aprendizaje, consiste en el
planteamiento de una situación problemática, tomada de contextos
reales y tiene como objetivo la construcción, el análisis y la
solución a través de procesos de indagación y resolución.
Partiendo de esta idea, implica por tanto, el empleo de ambientes
reales o simulados para propiciar el proceso reflexivo y fomentar el
pensamiento complejo generando de esta forma aprendizajes
significativos y donde el estudiante tenga que integrar conocimientos
adquiridos desde otras disciplinas, su propia experiencia en función
a un aprendizaje colaborativo.
En
conclusión ambas estrategias crean un entorno de aprendizaje en el
que el docente o tutor incentiva a los estudiantes a pensar y a
construir, los guían en los procesos de investigación llevándolos
a una mayor profundidad en sus pensamientos y procesos comprensivos,
enaltecen sus aportes, propician la participación y promueven la
manifestación de habilidades complejas, es por tanto necesario
durante el proceso, el uso de diversidad de estrategias aplicadas de
manera oportuna y pertinente, con el empleo apropiado de diferentes
recursos y herramientas de la red, además del seguimiento adecuado.
La actuación del tutor como mediador en todas las instancias de la
actividad constructiva propiciando la creación de ambientes
estimulantes y participativos, en los que los individuos se sientan
apoyados y en confianza para consolidar su propio estilo de
aprendizaje.
El
empleo conveniente de estas estrategias de aprendizaje activo con la
implementación adecuada de algunos recursos tecnológico-didácticos
como el correo electrónico, los grupos, las listas de distribución,
los foros, los tableros electrónicos, los chats, las
audioconferencias, videoconferencias, videollamadas, blogs, o
cualquier otra aplicación que permita la comunicación en tiempo
real o diferido, es decir todos aquellos recursos que puedan
involucrarse en la acción formativa apoyadas en las nuevas
tecnologías de la información y comunicación procurando con ello
alcanzar un entorno flexible para la interacción del estudiante con
la información y la participación en la acción educativa.
Referencias
Díaz
Barriga, F. (2003).
Cognición
situada y estrategias para el aprendizaje significativo.
Revista
Electrónica de Investigación Educativa, 5 (2).
[Documento en línea]. Disponible:
http://redie.ens.uabc.mx/vol5no2/contenido-arceo.html [Consulta:
2008, Febrero 15].
Mary Taboada y Jorge Bonilla: Virtu@l-e:
entorno virtual de comunicación y aprendizaje colaborativo. .
[Documento en línea] disponible en:
http://medusa.unimet.edu.ve/programacion/actasCite2002/pdf/taboada.pdf
María Eugenia Calzadilla: Aprendizaje
colaborativo y tecnología de la información y la comunicación.
[Documento en línea] disponible en:
http://www.rieoei.org/deloslectores/322Calzadilla.pdf
Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Venezuela
Schön, D. (1998). El profesional
reflexivo. Madrid. Paidos.
Ricardo López Pérez: Idea
de constructivismo. [Documento
en línea] disponible en:
disponible en:
http://www.periodismo.uchile.cl/cursos/psicologia/constructivismo.pdf
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